El dolor tiene un propósito perfecto...


Tantas veces pareciera que el dolor se apodera de toda nuestra existencia, ¿cierto?


Pero, ¿Es normal sentir tanto dolor?, ¿o quizá sucede que somos adictos al sufrimiento?”.

Todo eso que tanto nos ha dolido, aunque no lo parezca, ha sido el maestro más grande de nuestra vida.

¡Pero es absurdo Edna!,... Te explico✨


Sucede que cuando vivimos algo muy doloroso o aterrador nuestro interior automáticamente hace click a un botoncito que nos lleva en el acto a dimensionar y dramatizar, como si se tratara de algo muy placentero.


El truco para no quedarnos atrapados en el dolor consiste en ser muy audaces, intentar ser más MENTALES que emocionales y así lograr hacer un STOP, frenar, no tridimensionar, ser muy objetivos en medio de ese huracán y descifrar con mucho valor y entereza la circunstancia que estamos viviendo, sin apasionamientos.

Por supuesto, esto requiere de valentía, dejar ese afán tóxico por sentirnos víctimas perpetuas, requiere hablarnos con veracidad y firmeza, recordando siempre algo muy básico: "lo que resiste, PERSISTE" (no olvidar que el monstruo solo vive en nuestras manos)

Por favor no pierdas de vista esto: cuando enfrentas al Monstruo éste pierde el poder instantáneamente, llámese #Monstruo del miedo, de la pérdida, de la impotencia, la traición, la #enfermedad , injusticia, #infidelidad #escasez o ¡cualquiera que sea!. En una mente sana el "Monstruo” muere, es efímeramente temporal, subsiste sólo mientras es portador de una lección, cuando la comprendes, muere.cuando enfrentas al Monstruo éste pierde el poder instantáneamente, llámese #Monstruo del miedo, de la pérdida, de la impotencia, la traición, la #enfermedad , injusticia, #infidelidad , #escazés o ¡cualquiera que sea!.


En una mente sana el "Monstruo” muere, es efímeramente temporal, subsiste sólo mientras es portador de una lección, cuando comprendemos esa lección...muere.

La horrible noticia es que si lo permitimos puede permanecer eternamente, incluso plantarse y gobernar nuestra vida❌

Cuando disfrazamos algo muy doloroso, justificándolo y cambiándole el nombre, únicamente lograremos acentuarlo, pues toda nuestra atención seguirá ahí.

Debemos identificar qué es lo que duele exactamente y llamarlo por su nombre. Es una #realidad que debemos enfrentar, pero en ese momento perderá el poder.


Llora tu dolor intensamente, llóralo una hora, un día, un mes si es necesario, y BASTA, las #lágrimas deben tener un sentido y propósito; exprime todas las emociones aplastantes para no quedarte a vivir en ellas, ¡sácalo cuanto antes!


En medio del #dolor intenta descifrar cuál es el bien que existe detrás de esa situación, acepta que #Dios y el #Universo no juegan al "premio y al castigo", en la vida sólo suceden cosas, como ser "participante" de un juego donde existen muchos jugadores, donde suceden cosas que únicamente nosotros somos quienes percibimos y decidimos cómo vivirlas.

Preguntémonos algo, ¿estamos subiendo de nivel en cada juego?


La clave es comprender que nuestra percepción del dolor no depende de los actos de los demás, ¡en absoluto!, nuestra meta no consiste en lograr que "no nos hagan cosas" que no "nos lastimen", sino trabajar nuestro interior con inteligencia emocional, para no ser afectados por ninguna de ellas.


Inevitablemente continuamos en esta escuela de la vida, atravesando por infinidad de circunstancias, y en cada una solo debemos plantearnos: ¿Cómo deseo vivir esto?


El desconocimiento, la poca empatía y la falta de amor por nosotros mismos nos conduce al dolor y la carencia, a la inseguridad, a la insatisfacción, en ese estado sólo atraemos más relaciones y situaciones tóxicas y destructivas. La vida se torna miserable y se convierte en una pesadilla. Después llega el turno del victimismo. Suele ser un circulo vicioso interminable.

¡Basta, STOP!


Hoy que nos sentimos tan pequeñitas, con este dolor asfixiante, vamos a ser audaces, a tomar las riendas de nuestras emociones, y decir a esa tristeza: "¡Qué pues!, aquí estoy yo, y soy mucho más fuerte que tú".

¿Cómo hacerlo?

Pensemos fríamente; esto que sucedió...ya está, es un hecho, ya fue, es real, es incómodo, duele, lastima, fue inevitable, es desgastante y quizá irreversible. Bueno, tengo dos opciones: destruirme cargando este costal gigante de amargura que ensuciará todo mi futuro..., o bien, sacudirme elegantemente, exprimir el dolor con comprensión, inteligentemente, sonreír, aprender la lección, levantarme y despertar esa consciencia maravillosa que me hace ser mas fuerte y valiosa, que me hace sentir capaz, luminosa, tenaz, y me regala el poder inigualable de la experiencia.

... entonces... ¿Qué decidimos ser?


Este fragil punto es justamente donde decidimos:

¿CONSTRUIRNOS?...o ¿Destruirnos?



Los amo, ¡y los quiero ver brillar!

-Edna Kannan-







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